Noticia: La presencia policial disuade a los rumanos de seguir acampados
Con las primeras luces del día el campamento de inmigrantes rumanos ubicado junto al trasvase Tajo-Segura volvía a recibir ayer la visita de agentes de la Guardia Civil que solicitaban la documentación a aquellos que abandonaban la zona, y conminaban a los que se quedaban a apagar las fogatas encendidas. Una presencia, la policial, que se mantendrá en los próximos días, según informó tan solo unas horas más tarde el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Máximo Díaz Cano, quien cifró en una veintena de rumanos los contabilizados por las fuerzas de seguridad en torno a las ocho de la mañana de ayer. Díaz Cano indicó que el reforzamiento de los efectivos policiales en la zona ha conseguido un doble objetivo: evitar que se pudiesen producir incidentes y enfrentamientos entre los rumanos del asentamiento y los vecinos de La Herrera, así como disuadir a muchos de los acampados de su intención de permanecer en la zona. De hecho el delegado del Gobierno en la Región aseguró que muchos de estos ciudadanos decidieron marchase a lo largo de la jornada del miércoles como consecuencia de esa mayor presencia de los agentes del orden. «Vamos a seguir manteniendo ese reforzamiento de la presencia policial porque viene bien también para otros fines», argumentó Díaz Cano refiriéndose en este sentido a los robos de material de cobre que se están produciendo en el medio rural. No obstante, el representante gubernativo quiso lanzar un claro mensaje tranquilizador a la población insistiendo en que en estos momentos la situación en el asentamiento de La Herrera es de absoluta normalidad. Además mostró su confianza en que a lo largo de los próximos días el campamento del trasvase quede completamente disuelto. Pero éste no es el único asentamiento existente en la provincia. Al menos la Guardia Civil tiene detectados otros ocho campamentos más de inmigrantes, la mayoría de ellos rumanos, según Díaz Cano, en los que a día de ayer moraban unas 349 personas. Además del de La Herrera, hay dos asentamientos más en Balazote con 106 inmigrantes. En el término municipal de Albacete (entre Los Anguijes y El Salobral) se detectó otro con 29 extranjeros, y en el kilómetro 144 de la N-322, también en Albacete, a 45 personas. En el asentamiento de La Marmota, según Díaz Cano, ayer convivían 84 inmigrantes, algunos de ellos procedentes del de La Herrera. En Cantarranas se contabilizaron 20 ciudadnos más, 15 en Pozo Cañada y 30 en Valdeganga. Una situación que no es nueva en Albacete, según reconoció Díaz Cano, ni en el resto de la Región dónde hay casi 1.000 extranjeros en 20 asentamientos. Díaz Cano indicó que estas personas suelen llegar año tras año en la temporada estival ante la expectativa de trabajar en las diferentes campañas de recolección. Para evitar que la historia se repita una y otra vez, Díaz Cano apostó por alcanzar un acuerdo que garantice que estas personas puedan trabajar en las mejores condiciones posibles. Así instó a sindicatos, patronal y Administración a trabajar en ello. El delegado aseguró que propondrá una reunión tras la campaña de vendimia. Hecho que trasladó ayer al ministro Caldera. |