Noticia: El Consejo Económico y Social dice que el crecimiento de las ciudades amenaza el equilibrio territorial
El Consejo Económico y Social (CES) de Asturias advierte de que el equilibrio territorial está en peligro. La alerta no la hace sólo extensiva a la difícil subsistencia de los ecosistemas y los valores naturales, contra los que también ve 'una amenaza evidente', sino al equilibrio en el reparto de residentes por los diferentes concejos, lo que denomina 'estructura del poblamiento'. Esa distribución censal peligra por 'el crecimiento desmesurado' de las ciudades, en un reparto de culpas que tiene nombres y apellidos: Gijón, Oviedo y las villas costeras. A las dos primeras las acusa de apropiarse de los espacios periurbanos y rurales de la zona central. Mientras, a las localidades que miran al mar les achaca 'una enorme presión' inmobiliaria que se traducirá en la construcción de 60.000 viviendas más en los próximos años. Así figura en el estudio 'Población, administración y territorio en Asturias', que ha publicado el CES. Coordinado por el geógrafo Aladino Fernández García y elaborado por Juan Sevilla, Marcos Ortega, José Ramón González y Juan Álvarez-Cienfuegos, el informe cree que el nuevo modelo territorial que plantea el Gobierno regional, la tan traída y llevada área metropolitana (el triángulo que tiene como vértices las ciudades de Gijón, Oviedo y Avilés), no es más que 'una ciudad difusa', que 'se desparrama' por los terrenos llanos de Siero y Llanera, donde se ha producido 'un fenómeno de ocupación masiva del territorio'. Los investigadores no ocultan que ese crecimiento descontrolado en el área central 'se ha venido produciendo en los últimos años', hasta formar un 'variado puzzle' de nuevos y variados usos (residencial, industrial y comercial) en el que cada pieza 'tiene una organización interna más o menos conseguida', pero donde, señala el estudio, 'falla la organización del conjunto' debido 'a la inexistencia de una política de ordenación del territorio'. Su dureza respecto a la actuación del Ejecutivo autonómico en materia urbanística no se limita al pasado, sino que considera que 'el avance de las Directrices Regionales para la Ordenación del Territorio' es una 'suerte de declaración de intenciones' que, 'como las aún vigentes', puede servir 'de muy poco para la ordenación del territorio en el área central'. El informe del CES entiende que 'sin planes territoriales especiales, de alcance supramunicipal', la política regional será 'de nuevo papel mojado'. El varapalo del informe ante la tibieza de la política regional en materia de ordenación del territorio tiene su eco en las políticas municipales. El informe no sólo advierte contra el crecimiento 'incontrolado' de Gijón y Oviedo hacia esa 'ciudad difusa', sino que hace una seria reconvención a los ayuntamientos costeros que caen 'ante la tentación' de firmar convenios urbanísticos con los que 'obtener importantes beneficios que resuelvan sus problemas de financiación a corto plazo'. En este campo, los autores del estudio se nutren del último informe de Greenpeace, 'Destrucción a toda costa', en el que aparecen como puntos negros, en cuanto a construcción desmesurada en el litoral se refiere, los municipios de Llanes, Ribadesella, Colunga, Villaviciosa, Gozón, Muros de Nalón y Cudillero. De ahí saldrán unas 60.000 nuevas viviendas, que están convirtiendo a Asturias en 'un mercado emergente en el extranjero'. Sin embargo, para el CES, los ingresos en las arcas municipales que reportan los convenios urbanísticos tiene como consecuencia que los planes generales se aprueben 'sin perspectiva a medio y largo plazo', cuando las urbanizaciones empiecen a acarrear costes de mantenimiento 'demasiado altos' que 'dominarán sobre las ventajas'. El daño será, entonces, 'irreversible'. |