Noticia: La Policía Nacional centra en la provincia de Alicante la búsqueda de un violento homicida de Gijón
El Cuerpo Nacional de la Policía busca en la provincia de Alicante a un supuesto homicida muy violento. Este fugitivo apuñaló a tres personas en un pub de Gijón. Se trata de uno de los casos más difíciles de investigación muy complicado para el Grupo de Localización de Fugitivos. Su rastreo comenzó el 17 de diciembre de 2002, cuando se cursó la orden de busca y captura. Como si se lo hubiera tragado la tierra. De él queda un rastro de dolor en Gijón tras una noche sangrienta. Y cinco fotografías. Cinco caras de un mismo asesino: Roberto Marcos Sánchez, un joven que huyó en 2002 después de apuñalar a tres personas en Gijón. Una de ellas perdió la vida. La Policía Nacional cuenta con pistas que sitúan al homicida en la Comunitat Valenciana. Este fugitivo supone uno de los casos más difíciles en cuanto a investigación se refiere para el Grupo de Localización de Fugitivos (GLF) de la Policía Nacional. Su rastreo a nivel nacional comenzó el 17 de diciembre de 2002, fecha en que se cursó una orden de busca y captura a todas las comisarías y cuarteles de España. Las gestiones realizadas para su localización ofrecen dos vías de investigación: una se centra en que podría ocultarse en la Comunitat Valenciana o en el sur peninsular, y la otra lo situaría en un país de América latina. Tras algunas indagaciones, los investigadores de la Policía Nacional averiguaron que Roberto Marcos vivía esporádicamente en una localidad madrileña y que su familia tiene propiedades en la provincia de Alicante, por lo que sospecha que podría esconderse en alguna localidad de la Comunitat Valenciana. Por su puesto, el homicida habría rehecho su vida tras ocultar su negro pasado, como ha ocurrido con otros criminales detenidos por los agentes del Grupo de Localización de Fugitivos. Violenta pelea Los hechos se remontan al 13 de diciembre de 2002. El ahora fugitivo, un hombre de origen suizo de 35 años de edad, entró con un amigo, cuya identidad responde a las iniciales C. G. M., en los servicios de mujeres de un pub de Gijón. Se presume que ambos individuos pretendían esnifar cocaína. En el momento en que los dos individuos estaban en el interior de los aseos, la mujer de una de las víctimas y una amiga se dirigieron al baño. Al abandonarlo, cruzaron con ellas algunas palabras groseras. Las mujeres regresaron al lugar donde bailaban y los dos hombres se acercaron de nuevo y volvieron a faltarles el respeto. Una de las víctimas, Javier Fernández, preguntó a su esposa qué había ocurrido. En ese momento, Roberto Marcos propinó un cabezazo al marido de la mujer, lo que originó una pelea. Durante la reyerta, el agresor recibió un botellazo, pero eso no impidió que sacara una navaja y apuñalara repetidamente en el abdomen a Javier Fernández. Una de las puñaladas partió en dos el hígado de la víctima, lo que causó la muerte del vecino de Gijón. Seguidamente, agredió con el arma blanca a J. P. F., un joven de 23 años de edad que intentó separarlos. A la salida del local, Ernesto R. B., amigo del hombre fallecido, fue atacado cuando intentaba alertar a la policía por medio de su teléfono móvil. A continuación, el agresor huyó en un vehículo de la marca BMW y de color azul oscuro que tenía aparcado delante del establecimiento. Tras el homicidio, varios agentes se dirigieron a los domicilios en los que se sabía que había residido el sospechoso. En los registros se encontraron con varias joyas, relojes, dinero en efectivo, cartuchos para armas, un jersey con manchas de sangre, teléfonos móviles y diversa documentación. La gravedad del crimen perpetrado por Roberto Marcos motivó que la investigación policial atravesara fronteras locales y regionales. El homicida tenía diversos antecedentes policiales por lesiones y alteración del orden al haberse visto implicado en numerosos altercados. Una de sus últimas peleas había tenido lugar tres meses antes del triple apuñalamiento en Gijón, y acabó con la detención del fugado. Pero quedó en libertad. Un hombre muy peligroso La policía lo define como una persona muy peligrosa que suele ir armada. Se trata de un individuo violento, aunque no está considerado como un delincuente. Actualmente, el homicida podría tener el pelo largo y coleta, según las investigaciones policiales. En un principio, la policía no descartaba que el fugitivo acabara entregándose y alegara que el crimen lo cometió en defensa propia durante una pelea. Pero esto no era más que una hipótesis. Cinco años después del crimen de Gijón, Roberto Marco sigue siendo uno de los fugitivos más buscados en la Comunitat Valenciana. |