Noticia: La Policía detiene a un dominicano tras apuñalar a su pareja en Ciudad Naranco
Ciudad Naranco fue escenario ayer de un nuevo episodio de violencia de género. En esta ocasión, se mezclaron los besos con los golpes. Según relató una vecina del agresor, la víctima se fue y unos minutos más tarde regresó, quizá para arreglar las cosas, pero lo único que se encontró fue una cuchillada en su pierna. La Policía Nacional detuvo, ayer a las 13.30, a J. C. G., un joven dominicano de 30 años, por agredir y herir a su pareja sentimental con un cuchillo. A las ocho y media de la mañana, la víctima, K. B. S. M., acudió al bar 'El Rinconín', situado en la calle de Augusto Junquera, a pedir ayuda. Según dijo, había sido agredida por su compañero sentimental en el domicilio de éste, ubicado en la misma calle, en el primer piso del número 2A. 'La chica bajó asustada al bar y desde ahí llamaron a la policía', explicó una vecina. La joven, de 27 años y natural de Mauritania, presentaba una puñalada en la pierna, a la altura de la tibia, y múltiples contusiones por todo el cuerpo. Media hora más tarde, llegaba una ambulancia que trasladó a la herida al Servicio de Urgencias del Hospital Central, donde fue dada de alta tras ser asistida. Entretanto, el presunto agresor se había dado a la fuga. No fue hasta las 13.30 cuando varios de los integrantes del dispositivo de búsqueda de la Policía Nacional procedieron a la detención de J. C. G., cuando regresaba a su domicilio. Tras inspeccionar la vivienda, pasadas las dos de la tarde, fue trasladado a dependencias policiales, donde una vez concluida la investigación, fue puesto a disposición del Juzgado de Violencia de Género de Oviedo. La Policía encontró minutos después sobre una papelera próxima a la vivienda del agresor el arma con la que, presuntamente, hirió a K. B. S. M.. La hoja era gran tamaño. J. C. G. ya había sido detenido el año pasado como presunto autor de malos tratos a su antigua pareja, si bien no existían denuncias anteriores entre los dos implicados ayer. Tampoco los vecinos tienen constancia de anteriores peleas entre la pareja, aunque reconocieron que tanto el detenido como sus compañeros de piso 'suelen discutir a menudo'. Besos y golpes 'Estuvieron hasta la una de la mañana en el coche de ella, y hubo de todo, besos y golpes, y luego otra vez besos', señaló una vecina, quien asegura haberlos visto desde su ventana. 'Discutieron y él le pegó. Ella se fue, pero al rato volvió y lo estuvo llamando por el móvil hasta que él le hizo caso', añadió. Después, K. B. S. M, subió a casa del presunto agresor. Seis horas más tarde tuvo lugar el apuñalamiento. 'Aquí tenemos a la policía día sí, día también porque concretamente en esa vivienda suele haber mucho jaleo. Todos los que viven ahí son inmigrantes y cada poco discuten y se emborrachan. Además, llegan muchos nuevos', comentaron varios vecinos. |