Noticia: El fuerte temporal aisló Pasai Donibane y obligó a cortar varias carreteras en Gipuzkoa
La madrugada de ayer fue larga para los servicios de emergencia en Gipuzkoa. Las fuertes trombas de agua, que se sucedieron durante toda la noche, obligaron un día más a extremar la alerta ante la posibilidad de que se desbordasen los ríos Urumea, Bidasoa y Oiartzun. Pero el peligro no vino del agua, sino de los montes. Las lluvias torrenciales provocaron varios desprendimientos, sin que hubiera que lamentar heridos, aunque sí numerosos daños materiales y varios cortes de carreteras. Las precipitaciones cesaron por la mañana, lo que permitió comprobar los destrozos ocasionados después de cinco días de intenso temporal. El más aparatoso se produjo sobre las seis de la mañana de ayer en la carretera GI-3440, que une Lezo con Pasai Donibane. La ladera se vino abajo en dos tramos, taponando la carretera, que quedó cortada al tráfico durante todo el día. También se cerró el paso por la subida a Jaizkibel, donde cayeron árboles, tierra y rocas. Con todo, la villa, uno de los reclamos turísticos más visitados del territorio, quedó aislada por tierra, con el consecuente enfado de los lugareños y el asombro de los turistas. Se suspendió además el servicio de autobuses. La única vía de comunicación con el exterior fue la motora entre Donibane y San Pedro, que trabajó a pleno rendimiento. Avanzada la tarde, se reabrieron los dos carriles y la localidad recobró la normalidad. No fue ésta la única incidencia de la jornada. El parte de los bomberos donostiarras y forales enumera una treintena de salidas. La zona más castigada fue Donostialdea. En la N-I, a la altura del enlace de Lartzabal en Oiartzun, se produjo un desprendimiento de tierra, lo que obligó a cortar el tráfico hacia Irun y desviarlo por la travesía de Errenteria, según informaron la Diputación foral y la Ertzaintza. Los problemas circulatorios se dejaron sentir en la localidad, que sufrió retenciones hasta que se reabrió la vía pasadas las cuatro de la tarde. La carretera nacional también permaneció cortada durante varias horas de la mañana a su paso por Añorga debido a las balsas de agua que se habían formado. Susto en Intxaurrondo Cuando parecía que la tormenta ya había amainado, un nuevo desprendimiento de tierras provocó la alerta en el barrio donostiarra de Intxaurrondo. La ladera del paseo de Otxoki, que enlaza con el centro comercial Garbera, se vino abajo y sepultó treinta metros de carril bici hacia la una del mediodía. La zona, muy concurrida al ser un acceso peatonal, fue rápidamente inspeccionada por varios perros adiestrados de la Ertzaintza, ante la posibilidad de que hubiese quedado alguna persona atrapada. Después de la inspección, la Policía autonómica concluyó que no había indicios de víctimas, por lo que por la tarde empezaron las labores de limpieza con máquinas excavadoras. Además de Intxaurrondo, varios barrios de Donostia sufrieron las consecuencias del temporal. En Loiola y Martutene, la crecida del río Urumea anegó varias zonas a la hora de la pleamar (ayer a las 01.57 y hoy a las 02.59 horas). En Herrera, los problemas se intensificaron debido a unas obras, precisamente para evitar inundaciones en la plaza de San Luis. Por la mañana, el servicio de limpieza recogió hasta treinta toneladas de flotantes en la playa de La Zurriola, informó el responsable del área, Alberto Rodríguez. En Errenteria, decenas de garajes amanecieron inundados. Astigarraga también sufrió el embate del temporal. La carretera vieja hacia Donostia fue cerrada. La Diputación movilizó a un centenar de operarios y cinco equipos de atención de emergencias. El trabajo fue incesante. El último fin de semana de agosto se despide con intervalos nubosos. El Instituto Nacional de Meteorología anuncia para hoy posibles precipitaciones débiles a primeras horas en Gipuzkoa. Las temperaturas mínimas seguirán sin cambios o en ligero ascenso, hasta los 17 grados. Las máximas también subirán de forma moderada y alcanzarán los 24 grados. Mañana, lucirá el sol en todo el territorio y se prevé una bonita jornada playera, con temperaturas máximas que rondarán los 28 grados. El martes volverá un frente nuboso que descargará lluvias, según las previsiones del INM. |