Noticia: La familia del joven fallecido en el encierro de Fermoselle exigirá responsabilidades
La familia de José Antonio Vaquero Ferrero, el joven que murió el sábado en el encierro de Fermoselle, ha decidido personarse en la causa que se sigue en el Juzgado de Instrucción número 2 de Zamora para exigir responsabilidades por el fallecimiento. Los familiares han puesto el caso en manos de una abogada para que determine las posibles vías legales a seguir, bien de carácter civil o penal, según declaró ayer el hermano de la víctima, Serafín Vaquero. La muerte del joven, de 30 años y que pasaba el verano con sus padres y hermanos en Palazuelo de Sayago, aunque era natural de Basauri (Vizcaya), se produjo cuando uno de los toros del encierro rompió los tablones de las talanqueras y se adentró entre el público. Numerosos espectadores saltaron entonces al centro de la Plaza Mayor los astados que permanecían en el ruedo hirieron a diversas personas, entre ellas a José Antonio Vaquero, quien sufrió varias cornadas, una de ellas mortal. Hubo doce heridos más; tres de ellos, atendidos en el Hospital Virgen de la Concha. Todavía con el dolor de la pérdida muy reciente, el hermano del fallecido insiste en su queja por el trato recibido y en la «sensación de humillación y engaño» por que no se les hubiera comunicado de inmediato la muerte de José Antonio y tardaran hora y media en decírselo, cuando el cuerpo ya había sido trasladado a la plaza de toros portátil. «Pedí al personal sanitario cuando todavía estábamos en el Ayuntamiento que me dijeran la verdad, porque sabía que la cornada había sido muy grave, pero nos dijeron que estaba sedado, que iba a venir un helicóptero Y para entonces ya estaba muerto». De hecho, recuerda, «después de hablar con los forenses supimos que debió desangrarse en pocos segundos, así que cuando lo sacaron de la Plaza Mayor ya había fallecido, porque pasaron al menos cinco minutos hasta que pudieron desalojarlo». Serafín Vaquero no se cuestiona que la atención médica fuera correcta, sino «las formas» hacia ellos y en los trámites. Opina que el hecho de que no se comunicara la muerte al juez «quizá no sea un delito, pero el que alguien firmara indebidamente el parte de defunción supuso que se llevaran el cuerpo del tanatorio para hacer la autopsia cuando solo faltaban unas horas para el entierro con el trago que ello nos supuso». Las quejas del hermano de la víctima y el que se hiciera público que hubo que reclamar el cadáver con premura para la necropsia por el olvido de avisar a la jueza ha sido considerado excesivo y alarmista por parte de los servicios de emergencia, de las fuerzas de seguridad y hasta en el ámbito judicial, que han interpretado que la información pone en tela de juicio su profesionalidad. Lo cierto es que tanto la Guardia Civil como los sanitarios que intervinieron hicieron todo lo posible por atender a los numerosos heridos y contusionados y para evitar que en medio del tumulto que se formó con multitud de personas y los toros en la Plaza Mayor no hubiera más víctimas, según afirman los testigos. Solo desconcierto por la gravedad de la situación y el afán por buscar soluciones a las cuestiones más urgentes explica «que se retrasara la comunicación al juez» y que se produjera «alguna disfunción» en los trámites a seguir, indican estas fuentes. En ningún caso, aseguran, «se actuó con mala fe». El Juzgado de Instrucción Número 2 mantiene abierta la investigación para determinar si se cumplían las medidas de seguridad en el encierro de Fermoselle. De las diligencias formará parte el atestado de la Guardia Civil, que ayer aún no estaba concluido, ya que la policía judicial de este cuerpo se propone investigar «hasta los últimos detalles» y no cerrará el informe hasta que esté completo. Desde la Fiscalía se ha indicado que solo se personará en la causa si existen indicios de infracción penal. Por su parte, desde la Junta de Castilla y León se ha asegurado que los festejos de Fermoselle «cumplían los requisitos administrativos» y, por tanto, se autorizó su celebración, según el comunicado emitido ayer desde la Delegación Territorial de Zamora. El delegado, Alberto Castro Cañibano, mantuvo por la mañana una reunión con responsables de la sección de Interior y de la Agencia de Protección Civil, de la que posteriormente informó al consejero de Interior y Justicia, Alfonso Fernández Mañueco. Entre los trámites exigidos para este tipo de Festejos y aportados a la Junta están los informes de inspección, firmados por arquitectos, sobre la seguridad del recorrido y de las instalaciones. |