Noticia: El 96 por ciento de las 1.000 mujeres que abortaron en 2006 en Castellón alegaron daños psíquicos
Cerca de 1.000 mujeres se sometieron durante el año 2006 a un aborto voluntario en la provincia de Castellón, lo que representa un 10 por ciento del total de los que se produjeron en la Comunitat Valenciana. Durante el pasado año, en la Comunitat se realizaron más de 10.300 interrupciones voluntarias del embarazo (IVE), según los datos provisionales registrados por la Conselleria de Sanidad. De éstas, 9.970 se produjeron en mujeres residentes en la Comunitat. Además, cabe señalar que el 40,4 por ciento de las madres que padecieron un aborto durante este periodo de tiempo eran inmigrantes (4.029), en su mayoría procedentes de América Latina. El estrés emocional y la presión a la que se ven sometidas estas mujeres hace que en muchos casos requieran de asistencia psicológica que les ayuda a soportar este duro trance. Durante los últimos cinco años, el número de abortos en la Comunitat Valenciana han ido creciendo escalonadamente pasando de las 6.819 interrupciones en el año 2001, a las 9.541 en 2005, según los datos publicados por el Instituto Valenciano de Estadística. En 2006, la cifra superó los 10.300, suponiendo un incremento de 789 casos respecto al año anterior. La legislación española, y más concretamente el Código Penal, sólo permite la interrupción voluntaria del embarazo en tres condiciones: cuando se prueba la existencia de peligro en la salud física o psíquica de la madre, cuando existen malformaciones en el feto y peligra su vida o cuando se ha producido una violación. En la mayoría de los casos registrados por la Conselleria de Sanidad, las afectadas alegaban daños a su salud psíquica. Concretamente, el 96,6 por ciento de las peticiones de aborto registradas en el 2006 se amparaban en el daño psíquico o físico en la salud de la madre. En un menor grado (3,4 por ciento) las madres optaron por el aborto por problemas en el feto. Por otra parte, tan sólo se registró un caso de aborto por violación durante 2006. Las mujeres que aluden al daño psicológico en su salud se someten a un seguimiento que permite averiguar al personal sanitario la dolencia y el estado psíquico en el que se encuentra la persona. Un psicólogo que atiende a mujeres que se enfrentan a este tipo de situaciones y que prefiere permanecer en el anonimato señalaba que, 'ante estas situaciones, se dedica mucho tiempo a hablar con las pacientes'. 'Estas mujeres se encuentran en condiciones precarias, como por ejemplo en circunstancias de desempleo o con problemas con su cónyuge, en definitiva, sus relaciones son disfuncionales, situaciones de mucha angustia', añadía. 'Normalmente, el procedimiento que solemos seguir es el de analizar las circunstancias sociales en las que se encuentra la paciente, ya que éstas son muy importantes. También tenemos en cuenta la parte médica, es decir, si toma algún fármaco o medicamento. Y, finalmente, atendemos el estado psicológico de la persona', subrayaba. El especialista aseguraba que 'estas mujeres sufren un fuerte estrés emocional y por sus situaciones personales les es imposible optar por otras soluciones, ya que les resultan muy difíciles'.'Algunas de las pacientes en muchos casos no cuentan con el apoyo de su familia, ya que son inmigrantes, y se encuentran prácticamente solas ante una de las situaciones más duras de su vida', apuntaba el experto. Mayoritariamente, las mujeres que sufren abortos en la Comunitat Valenciana oscilan entre los 20 y los 29 años de edad (49 por ciento). En muchos de los casos, se trata de mujeres solteras (61,8 por ciento) y trabajadoras, que se enfrentan por primera vez a una IVE (73,4 por ciento). Cabe señalar que en muchos casos la mujer que acude a un centro para realizarse una IVE no ha tenido hijos anteriormente, aunque el 50 por ciento de las madres que sufrieron un aborto en 2006 ya tenía al menos un hijo. Por otra parte, según el servicio de Estudios Epidemiológicos de la Conselleria, la mayoría de las mujeres que se encuentran en esta situación suelen acudir a centros sanitarios públicos con el fin de recabar información sobre la IVE, mientras que la mayoría (89,3 por ciento) acuden a centros privados para abortar. |