Noticia: Ciudad y UGT habían pactado resolver en septiembre las deudas con los funcionarios
'Sorprendido'. Así se declara el presidente Juan Vivas ante lo que considera la ruptura de un acuerdo alcanzado con FSP-UGT pocos días después de su toma de posesión. En aquella reunión, a mediados de junio, el Gobierno, por boca de su presidente, pidió al sindicato una prorroga hasta septiembre para atender sus demandas sobre las deudas salariales con los funcionarios de la Ciudad, según desvela Vivas. El propio Vivas explica que poco después de su toma de posesión mantuvo una reunión con uno de los delegados de UGT, José Mata, en el que se trataron las demandas del sindicato, reivindicaciones para las que el presidente pide tiempo para que los nuevos responsables de Recursos Humanos pudiesen 'aterrizar' en la Viceconsejería y ponerse al día de los diversos frentes abiertos, entre ellos la apertura de un expediente al Jefe de Nóminas de la Ciudad por pagos indebidos a algunos funcionarios. Un plazo de no agresión que a juicio de Vivas no ha respetado el sindicato UGT, pese a que 'la Ciudad ya ha cumplido con parte de sus compromisos', apunta el presidente en alusión al pago de los atrasos del plus de residencia. Una medida que como ha recordado Vivas ya fue aprobada por el Gobierno central dentro del propio ejercicio, por lo que ha sido necesario establecer la necesaria consignación presupuestaria para afrontar su liquidación. En todo caso, el presidente ha apuntado aquellas reivindicaciones salariales que, asegura, la Ciudad no puede cumplir al ir en contra de la legislación, como es el caso de la inclusión del 33 por ciento del complemento específico en la próxima paga extraordinaria de diciembre. Algo 'imposible', explica Vivas, ya que supera el uno por ciento de la masa salarial 'y por lo tanto incumple la normativa'. Vivas se suma a las palabras de Yolanda Bel, y subraya que sus decisiones no se van a ver alteradas por 'presiones o amenazas'. Vivas ha explicado que la amenaza y el insulto 'no es su estilo' ni quiere entrar en descalificaciones con los representantes sindicales. El presidente confía en que impere 'la mesura' y 'no se pierdan las buenas formas'. Vivas quiere puntualizar que la postura de UGT no es secundada por el resto de sindicatos con representación en la Junta de Personal, como son CC. OO. y CSI-CSIF, que, recordó, se han desmarcado de la amenaza de huelga. |